¡Ah, la vida cotidiana!
¡Ah, la vida
cotidiana!,
fuente de lo
inesperado
—si uno deja de
esperar—
y de lo maravilloso
que anda por todas
partes
que anda por todos
lados.
Esperamos cosas
grandes
—como de otra
dimensión—
y la vida nos
sorprende
con pequeñas
maravillas,
con joyitas
diminutas
del tamaño de un
botón.
¡Ah, la vida
cotidiana!,
el milagro regalado
por la vida, cada
día,
como un regalo
escondido
en las cosas más
pequeñas,
como un regalo
tapado.
El viejo Now


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