Dibujando y
recordando ¿Qué sé yo?... se me cruzó Daniel (gone en 2014). En mi post Cumpleaños 77, revisitando libros queridos (y
músicas queridas, y recuerdos queridos). Hoy le tocó al Corto Maltés, de Hugo Pratt... Mis libros del Corto están llenos de dibujos. Hoy agregué algunos más. El Corto y yo nos acordamos de Daniel (Daniel Marino). Seguro que él se acuerda de nosotros. Douglas Wright
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Corto Maltés y yo
Sacándome las ganas de dibujarlo al Corto, dice el dibujo (con Daniel en mente).
Hay una serie de dibujos hechos en las páginas en blanco de los libros del Corto Maltés aquí:
Autorretrato "implacable" Hay autorretratos y autorretratos... Algunos, tomados de
fotografías, otros, de memoria (algunos, pura fantasía) y algunos, como éste,
directamente del espejo. Éste, del espejo, me
parece "implacable". No lo que me "gustaría"
ser, no lo que "creo" que soy, no lo que "imagino" ser...
sino lo que "veo" delante de mí, crudamente. Y tiene una cualidad
distinta, especial (aunque "duela", por decirlo de algún modo). Excusas y juegos Algunos
autorretratos son una excusa para jugar con los trazos, con las texturas, con
las luces y las sombras. En otros juego a
estilizar mi imagen (con sombreros y pañuelos, por ejemplo). Pero solo unos pocos
parece que "me miran" (desde otro lado, tal vez). Éste es uno de
ellos. Dos firmas Este dibujo tiene
dos firmas (una a la izquierda, DOUGLAS, a birome, y una a la derecha, WRIGHT,
a lápiz) ya que se trata de una colaboración entre una birome BIC y un lápiz
blando 4B. Dos miradas Pareciera que al
hacer el dibujo soy yo el que mira la imagen en el espejo. Una vez terminado es
la imagen en el papel la que me mira a mí. Universos paralelos Dicen algunos que
ese que está en el espejo es uno mismo pero en otra Dimensión (o algo así). Pero esa es otra
historia. Douglas Wright
Carlitos Al que tengo
siempre en mente al escuchar esta canción es a “Carlitos” Bacigaluppi. Él es Carlos,
un año mayor que yo, pero en aquél entonces yo tendría 14 y él 15, y era él
quien tenía el disco de Tito Rodríguez en el que estaba esta versión. Él tenía casi
todos los discos, y yo unas ganas fantásticas de escuchar (que me duran
todavía). En su casa
había dos “combinados” Telefunken (me río pensando que tal vez debería decir
“Telefúnkenes”). (“Combinados” porque combinaban radio y tocadiscos, supongo…)
¡El asunto es que sonaban de re-puta-madre! En esa época
de puro Beatles a veces se filtraban algunas músicas “latinas” (so to speak) y
el bolero estaba de moda. Cuando yo
escuchaba la orquesta que acompañaba a Tito me parecía que estaba en una selva
tropical (como aquella de “Aventuras en el paraíso” —que también veía en su
casa). ---- Mi Mi Tito Rodríguez
(que es mi versión de referencia —aquella de mi infancia) la canta en La menor. Con los años
fui bajando la tonalidad de mis versiones, no solo por la edad sino porque me
di cuenta de que mi voz era más grave de lo que imaginaba (cantando aquellas
canciones de los Beatles, por ejemplo). A ésta,
entonces, la terminé cantando en Mi menor (unos cuantos semitonos más abajo). Cuando estaba
terminando de cantar el demo, esa parte que dice “vivirán en mí”, veo que el
acorde final que estaba tocando era justamente Mi. Entonces
pensé: “¡esto es coherencia!”. ---- Tito, Goyeneche, Feliciano… Tito Rodríguez
es uno de los que me gustaba “caricaturizar” (parodiar, tal vez, sería una
palabra más adecuada). Tenía un modo
de cantar tan característico que, a mis oídos de 20 años, se acercaba bastante
a una caricatura. Y lo mismo me
pasaba con Roberto Goyeneche y José Feliciano… Escuché en
algún lado que “uno parodia a aquellos que uno admira”, y ese era mi caso. (Una
manera de aprender, pienso, también.) ---- Mi versión En mi versión
no hay nada de eso. Una letra, una
melodía y una armonía (unas guitarritas que acompañan, en mi caso). Yendo a la
esencia de lo que la canción cuenta, del modo más creíble posible (con los
recursos a mi alcance). ---- Inolvidable (…mente) Al buscar la
canción, ahora, para aprenderla y “trabajarla”, me di cuenta de que el título
no era “Inolvidablemente”, como yo creía, sino “Inolvidable”. “Inolvidable”,
“Unforgettable”, era el título de aquella que cantaba (inolvidablemente) Nat
King Cole (uno de aquellos cuya voz yo intentaba parodiar también —sin mucho
éxito). Así que, para
mí, la de Tito Rodríguez seguirá siendo “Inolvidablemente” (y así la
subtitulo). Douglas Wright
Ésta es
una que me hizo escuchar Dickie Keller a mediados de la década de los sesenta
(1965, calculo).
Éramos
compañeros de la secundaria y estaríamos en 3er año.
Me invitó
a su casa en Turdera, estábamos en su pieza en donde había un Winco.
Me puso el
disquito (un simple, de aquél entonces) y me caí de culo (por decirlo de algún
modo) cuando escuché a los Plateros cantando “The Great Pretender”.
Yo los
conocía por un disquito que había en mi casa (en el que el tema fuerte era “Only
You”), y me gustaban pero era una música más de mis padres que mía.
A nosotros
(y a mí en particular) ya nos habían pegado fuerte los Beatles (que andarían, a
esa altura, por “Beatles for Sale”).
Con
Dickie, que en 3er año se sentaba en el banco contiguo al mío, nos pasaba algo
singular. Los Beatles (Lennon y McCartney, en especial) cantaban frecuentemente
a dos voces, y el tema era que Dickie se “identificaba” con una (con la de
abajo, de Lennon) y yo con la de arriba, la de McCartney, entonces,
involuntaria (y espontáneamente) terminábamos cantando la canción a dos voces.
Yo ya
estaba metido en la música (tocando, como podíamos, esas canciones con mis
compañeros de colegio) así que apreciaba muchísimo esto que a veces, a propósito,
no podíamos lograr.
Con Dickie
nos unieron, a lo largo de la vida, un montón de cuestiones más relevantes que
los Plateros o cantar a dos voces canciones de los Beatles (la escritura y el
humor, por ejemplo) pero en mi recuerdo siempre quedó esta canción asociada con
él y con aquella tarde en su casa.
Así que
aquí va, Dickie (dondequiera que estés), dedicada a vos, esta versión de “The
Great Pretender”.
Cuando tenía unos 30 años de edad (hace más de 45, ya) me
confeccionaron una Carta Astral (una Carta Natal).
Una de las cosas que me dijeron fue que "cuando
fuera mayor", o algo así (en mi vejez —sea como sea que se la llame ahora—,
interpreté yo), iba a estar interesado en la muerte (pensando mucho en la
muerte, digamos).
Una idea
"rara"
Me pareció una idea "rara", en ese momento.
Unos pocos años antes yo la había "vivido de
cerca" en la Dictadura Militar de 1976 (que había "desaparecido"
a muchos de mis amigos cercanos y queridos), pero nunca me había puesto a
pensar en ella (la muerte) de un modo específico, puntual.
Y ahí quedó (esa idea "rara").
Mis exploraciones
esotéricas
Tengo 76 años ahora (acercándome a mis 77) y unos años
atrás (4 o 5, tal vez) mis exploraciones esotéricas (por llamarlas de algún
modo) me acercaron a ese tema, a esa temática.
El libro de Raymond Moody (Vida Después de la Vida)
acerca de las Experiencias Cercanas a la Muerte (con el que me había topado
unos años después de aquella Carta Astral-Natal y al que no le había prestado
ninguna atención) "se me apareció" de nuevo. (Los cientos de casos
estudiados por él se han multiplicado por miles en los años transcurridos desde
la publicación de su libro, allá por 1975.)
También se han multiplicado los estudios serios sobre el
tema y se ha abierto mucho la información (que estaba un poco tapada en
aquellos años).
De las Filosofías
Orientales a los Beatles
Algunas Filosofías Orientales habían abordado esta
cuestión (como el Budismo, por ejemplo) y la Teosofía (que acercaba las ideas
orientales a occidente), pero yo había estado más cerca del Taoísmo que del
Hinduísmo...
Y aquella canción de los Beatles "de la etapa del
Libro Tibetano de los Muertos de John Lennon", como él mismo contaba, que
decía "I know what it's like to be dead" (yo sé lo que es estar
muerto).
Más de un entrevistado por Jeffrey Mishlove en su
programa "Thinking Allowed" hablaba, cada uno a su manera, de estos
temas (a los que yo no les prestaba mucha atención 10 años atrás).
Más recientemente presencié algunas charlas de Pablo
Sender (y de otros invitados también) en la Theosophical Society, tomé contacto
con las experiencias de Chico Xavier, con el trabajo del grupo Scole y las
transmisiones de radio "del Más Allá" de Anabela Cardoso.
Pensando en la
Secundaria
Así que... aquí ando (tal como me lo decían en aquella
Carta Astral-Natal) pensando en la Muerte.
Me siento un poco, creo, como un chico a fines de la
Escuela Primaria pensando en cómo será la Secundaria (cómo serán las materias,
las reglas, los compañeros), o como un muchacho a fines de la Secundaria
pensando en cómo será la Universidad.
Para Nano Porta. Al explorar y ensayar esta versión, cada vez que hacía
esa bajada (de Sol-sim-lam-Re) veía las manos de Nano tocando los acordes en el
diapasón de mi guitarra. Yo tendría unos 15 años cuando escuché esta canción en el
disco Rubber Soul de los Beatles. (Siempre me pareció un poco misteriosa.) Creo que fue la primera vez que escuché la palabra
"dead" (muerto) en una canción. ("Will she still believe it when
he's dead?") En aquella época Nano solía compartirme algunos
"chichecitos" de los Beatles (algún acorde que había aprendido de
guitarristas más experimentados, alguna anécdota de John Lennon —que era su
Beatle preferido— y cosas así). Lo suelo tener presente cada vez que hago música y, muy
especialmente, en esta canción. ¡Salud, Nano! Douglas Wright