domingo, 3 de julio de 2022

Tengo todas las respuestas

 


Tengo todas las respuestas 
 
Tengo todas las respuestas
solo que están en desorden
(las de Jung y las de Freud,
las de Whitman y Thoreau
—las del Tao y las del Zen).
 
Decir que las tengo todas
es un modo de decir;
año, tras año, tras año
(¡y ya van setenta y dos!)
siguen surgiendo respuestas
(en ciencias, filosofías
—física cuántica, I Ching),
surgen como a borbotones
¡de a diez, de a cien y de a mil!
 
Tengo todas las respuestas:
¡solo faltan las preguntas!
(esas que vienen de adentro
cuando uno no está buscando;
que no están en ningún libro
—salvo, tal vez, en el margen,
salvo, tal vez, en los pliegues,
salvo, tal vez, en las juntas). 
 
El viejo Now



viernes, 1 de julio de 2022

Venecia sin ti


Venecia sin ti
  
Yo andaría por mis 14 o 15 años.
 
Era un sábado por la mañana y no tenía que levantarme temprano para ir al colegio.
 
La ventana del dormitorio que compartía con mi hermano menor daba a un pasillo exterior que nos separaba de los departamentos del edificio de al lado.
 
En uno de ellos (el que estaba justo frente a mi ventana) vivía un muchacho tres o cuatro años mayor que yo.
 
De repente —estando yo medio dormido todavía— empezó a sonar, bien fuerte, “que profunda emocióoon, recordar el ayeeer…”. Era “Venecia sin ti”, en castellano, cantada por Charles Aznavour.
 
¡Guau!, ¡esa voz medio ronquita, medio afónica, llena de emoción!
 
Y esa melodía romántica y dulzona… ¡Impresionante!
 
Después llegaron otras Venecias:
 
la de “El Mercader de Venecia”, de Shakespeare (en Literature, en el colegio);
la del final de “De Rusia con amor”, del James Bond de Sean Connery (en un cine de Banfield);
la de “Fábula en Venecia”, del Corto Maltés de Hugo Pratt;
la oscura y misteriosa de “Venecia rojo shocking”, de aquél thriller de Nicholas Roeg (con Donald Sutherland y Julie Christie);
la de Woody Allen en “Everybody Says I Love You”;
la de “Casino Royale” del Bond de Craig…
 
Para todas ellas (las Venecias de mi vida —esas que me han causado profunda emoción) va este recuerdo. 
 
Douglas Wright 
 
 

lunes, 27 de junio de 2022

Como una piedra viviente

 
Como una piedra viviente 
 
Otra vuelta más de tuerca
con esta cara de estatua
—como una piedra viviente
que con los ojos me mira,
que con los ojos me observa,
que con los ojos me habla.
 
Como una roca encendida
—como una piedra viviente—,
como una roca animada
que se extiende, en la mirada,
desde un eterno pasado
hasta el eterno presente.
 
Otra vuelta más de tuerca
con esta cara de estatua
—como una piedra viviente
que con los ojos me mira,
que con los ojos me observa
y que con los ojos calla. 
 
Douglas Wright



domingo, 26 de junio de 2022

Me encargaron una estatua

 
Me encargaron una estatua 
 
Me encargaron una estatua,
una de piedra o de mármol;
me puse a hacer un estudio,
el marcador en la mano:
¡qué pobrecita herramienta
para un proyecto tan vasto!
 
Me encargaron una estatua,
“belleza grecorromana”:
nariz recta, frente altiva,
cuello fuerte, cuello recto,
y una boca con un gesto
como de “¿a vos qué te pasa?”.
 
Me encargaron una estatua,
una de mármol o piedra,
y yo busco una modelo
que me inspire, que me incite,
¿qué sé yo?, que me acompañe,
en este proyecto vasto,
en esta vasta tarea. 
 
Douglas Wright 
 
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Bonus
 
Encontré a esta jovencita,
que tiene más de 100 años,
hecha de piedra o de mármol,
¿hecha de sagrada arcilla?,
vaya a saber por qué autor,
vaya a saber por qué mano.
 
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Para Dickie Keller, a quien
esta foto de la Web
impresionó tanto como a mí.



miércoles, 15 de junio de 2022

martes, 14 de junio de 2022

No tengo bosques de pinos

 


No tengo bosques de pinos
(justo frente a mis ventanas) 
 
Ya van a hacer 12 años que estoy aquí,
en la cortada Amambay.
 
Tal vez este es un modo de festejar
el entorno que me acompaña
—desde afuera y desde adentro. 
 
 
No tengo bosques de pinos,
no tengo prados de flores,
no tengo montañas altas
ni cerros de mil colores
justo frente a mis ventanas,
aquí, frente a mis balcones.
 
No tengo mares bravíos
ni blancos acantilados,
no tengo cascadas altas,
no tengo ríos ni lagos
cuando las gruesas cortinas
descorro de lado a lado.
 
No tengo playas doradas
contorneadas de palmeras,
ni esas junglas tropicales,
verdes, húmedas, espesas
cuando frente a mi ventana
veo el día que me espera.
 
Con sus gestos cotidianos
mi paisaje me saluda:
un farol, unos tejados,
tanques de agua, chimeneas,
fresnos de manos abiertas,
nubes que son como estelas,
¡y ese sol de la mañana,
ese gran sol que me alumbra! 
 
Douglas Wright



domingo, 12 de junio de 2022

Este sol bajo de otoño

 
Este sol bajo de otoño 
 
Este sol bajo de otoño
se mete por mi ventana
—la ventana de mi pieza,
la ventana de mi alma.
 
“Alegría”, no es exacto
—“alegría”, es decir poco—,
es como una “plenitud”
que lo va abarcando todo.
 
Este sol bajo de otoño
es como un moño o un lazo
con que esta mañana hermosa
—esta mañana radiante—
queda envuelta de regalo. 
 
Douglas Wright




sábado, 11 de junio de 2022

Días claros, luminosos

 


Días claros, luminosos 
 
Días claros, luminosos,
días llenos de silencios,
mañanas interminables,
mil soles surcando el cielo.
 
Días claros, luminosos,
días llenos de recuerdos
que se arrastran por el día
como caracoles lentos.
 
Días claros, luminosos,
repletos de inmensidad,
días que no tienen horas,
no tienen tiempo ni edad.
 
Días claros, luminosos,
días que son una fiesta
por donde ando, entredormido
—más despierto que despierto—,
remoloneando en la vida
como si fuera una siesta. 
 
Douglas Wright



lunes, 6 de junio de 2022

¡Un año de autorretratos!

 
¡Un año de autorretratos! 
 
Trato de no retratarme
pero el retrato me puede
—este veinte veintidós
es un año de retratos
y autorretratos, parece.
 
Trato de no retratarme,
de no hacerme autorretratos,
pero el retrato me puede
—por más fuerza que yo haga,
por más que trato y que trato.
 
Año veinte veintidós:
¡un año de autorretratos!
—tratando de comprender
a ese otro que me mira
desde el dibujo o la foto,
ese yo mismo que es otro,
ese que me está observando. 
 
Douglas Wright



sábado, 4 de junio de 2022

Veo al cantante de piedra

 


Veo al cantante de piedra 
 
Veo al cantante de piedra
—con su guitarra de piedra—
cantando canciones blancas,
cantando canciones grises,
cantando canciones negras.
 
Veo al cantante cantando
canciones que son estatuas
—estatuas de piedra, grises,
estatuas de hierro, negras,
estatuas de mármol, blancas.
 
Con su guitarra de piedra,
cantando canciones negras,
cantando canciones blancas,
cantando canciones grises
—como una estatua que canta,
como una estatua, cantando—,
veo al cantante de piedra. 
 
Douglas Wright





Strawberry Fields Forever


Strawberry Fields Forever

Cuando lo irreal se hace
más real que lo real
(otra realidad, en todo caso,
tan real como esa que
llamamos realidad).

 

domingo, 29 de mayo de 2022

Ahí están, las ramas flacas

 


Ahí están, las ramas flacas 
 
Ahí están, las ramas flacas,
diciendo “adiós” con sus manos,
despidiéndose, parece,
hasta pasado el invierno
—cuando sea primavera,
cuando sea, otra vez, verano.
 
Ramitas grises, peladas
—manitos como de viejo—,
me saludan, temblorosas,
más allá de la ventana,
¿qué sé yo?, como de lejos.
 
Ahí están las ramas flacas,
les digo “adiós” con la mano,
sintiéndome como un fresno
—como un fresno deshojado—
que espera otra primavera,
que espera un nuevo verano. 
 
Douglas Wright