Algunas cuestiones…
Carlitos
Al que tengo siempre en mente al escuchar esta canción es a “Carlitos” Bacigaluppi.
Él es Carlos, un año mayor que yo, pero en aquél entonces yo tendría 14 y él 15, y era él quien tenía el disco de Tito Rodríguez en el que estaba esta versión.
Él tenía casi todos los discos, y yo unas ganas fantásticas de escuchar (que me duran todavía).
En su casa había dos “combinados” Telefunken (me río pensando que tal vez debería decir “Telefúnkenes”). (“Combinados” porque combinaban radio y tocadiscos, supongo…) ¡El asunto es que sonaban de re-puta-madre!
En esa época de puro Beatles a veces se filtraban algunas músicas “latinas” (so to speak) y el bolero estaba de moda.
Cuando yo escuchaba la orquesta que acompañaba a Tito me parecía que estaba en una selva tropical (como aquella de “Aventuras en el paraíso” —que también veía en su casa).
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Mi Mi
Tito Rodríguez (que es mi versión de referencia —aquella de mi infancia) la canta en La menor.
Con los años fui bajando la tonalidad de mis versiones, no solo por la edad sino porque me di cuenta de que mi voz era más grave de lo que imaginaba (cantando aquellas canciones de los Beatles, por ejemplo).
A ésta, entonces, la terminé cantando en Mi menor (unos cuantos semitonos más abajo).
Cuando estaba terminando de cantar el demo, esa parte que dice “vivirán en mí”, veo que el acorde final que estaba tocando era justamente Mi.
Entonces pensé: “¡esto es coherencia!”.
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Tito, Goyeneche, Feliciano…
Tito Rodríguez es uno de los que me gustaba “caricaturizar” (parodiar, tal vez, sería una palabra más adecuada).
Tenía un modo de cantar tan característico que, a mis oídos de 20 años, se acercaba bastante a una caricatura.
Y lo mismo me pasaba con Roberto Goyeneche y José Feliciano…
Escuché en algún lado que “uno parodia a aquellos que uno admira”, y ese era mi caso. (Una manera de aprender, pienso, también.)
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Mi versión
En mi versión no hay nada de eso.
Una letra, una melodía y una armonía (unas guitarritas que acompañan, en mi caso). Yendo a la esencia de lo que la canción cuenta, del modo más creíble posible (con los recursos a mi alcance).
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Inolvidable (…mente)
Al buscar la canción, ahora, para aprenderla y “trabajarla”, me di cuenta de que el título no era “Inolvidablemente”, como yo creía, sino “Inolvidable”.
“Inolvidable”, “Unforgettable”, era el título de aquella que cantaba (inolvidablemente) Nat King Cole (uno de aquellos cuya voz yo intentaba parodiar también —sin mucho éxito).
Así que, para mí, la de Tito Rodríguez seguirá siendo “Inolvidablemente” (y así la subtitulo).
Douglas Wright
Al que tengo siempre en mente al escuchar esta canción es a “Carlitos” Bacigaluppi.
Él es Carlos, un año mayor que yo, pero en aquél entonces yo tendría 14 y él 15, y era él quien tenía el disco de Tito Rodríguez en el que estaba esta versión.
Él tenía casi todos los discos, y yo unas ganas fantásticas de escuchar (que me duran todavía).
En su casa había dos “combinados” Telefunken (me río pensando que tal vez debería decir “Telefúnkenes”). (“Combinados” porque combinaban radio y tocadiscos, supongo…) ¡El asunto es que sonaban de re-puta-madre!
En esa época de puro Beatles a veces se filtraban algunas músicas “latinas” (so to speak) y el bolero estaba de moda.
Cuando yo escuchaba la orquesta que acompañaba a Tito me parecía que estaba en una selva tropical (como aquella de “Aventuras en el paraíso” —que también veía en su casa).
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Mi Mi
Tito Rodríguez (que es mi versión de referencia —aquella de mi infancia) la canta en La menor.
Con los años fui bajando la tonalidad de mis versiones, no solo por la edad sino porque me di cuenta de que mi voz era más grave de lo que imaginaba (cantando aquellas canciones de los Beatles, por ejemplo).
A ésta, entonces, la terminé cantando en Mi menor (unos cuantos semitonos más abajo).
Cuando estaba terminando de cantar el demo, esa parte que dice “vivirán en mí”, veo que el acorde final que estaba tocando era justamente Mi.
Entonces pensé: “¡esto es coherencia!”.
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Tito, Goyeneche, Feliciano…
Tito Rodríguez es uno de los que me gustaba “caricaturizar” (parodiar, tal vez, sería una palabra más adecuada).
Tenía un modo de cantar tan característico que, a mis oídos de 20 años, se acercaba bastante a una caricatura.
Y lo mismo me pasaba con Roberto Goyeneche y José Feliciano…
Escuché en algún lado que “uno parodia a aquellos que uno admira”, y ese era mi caso. (Una manera de aprender, pienso, también.)
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Mi versión
En mi versión no hay nada de eso.
Una letra, una melodía y una armonía (unas guitarritas que acompañan, en mi caso). Yendo a la esencia de lo que la canción cuenta, del modo más creíble posible (con los recursos a mi alcance).
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Inolvidable (…mente)
Al buscar la canción, ahora, para aprenderla y “trabajarla”, me di cuenta de que el título no era “Inolvidablemente”, como yo creía, sino “Inolvidable”.
“Inolvidable”, “Unforgettable”, era el título de aquella que cantaba (inolvidablemente) Nat King Cole (uno de aquellos cuya voz yo intentaba parodiar también —sin mucho éxito).
Así que, para mí, la de Tito Rodríguez seguirá siendo “Inolvidablemente” (y así la subtitulo).
Douglas Wright










