Sobre mi alma otoñal
Empezaron a llover
hojas y hojas
amarillas,
yo siento que mi
alma canta,
¡yo siento que mi
alma brilla!
Llueven afuera, en
la calle,
dentro de mi
corazón,
en las ventanas de
mi alma
y el piso de mi
balcón.
Llueven, llueven
cientos de hojas,
miles de hojas
amarillas
sobre mi calle
Amambay,
sobre el asfalto
lustroso,
sobre los autos
dormidos,
sobre las
alcantarillas.
¡Empezaron a llover
miles de hojas
doradas
sobre mi alma
otoñal,
sobre mi alma
encantada!
Douglas Wright























