lunes, 4 de abril de 2022

Dibujos de los paisajes nevados

 
Dibujos de los paisajes nevados 
 
Aquí, una serie de dibujos de paisajes nevados basados, otra vez (como en el caso de “Los remolinos del agua”) en las pinturas de Frits Thaulow.
 
Como si abriera la ventana a un mundo nevado en el que nunca viví (salvo en mi imaginación).
 
Fascinado por dibujar lo menos posible (por explicitar lo menos posible) y por dejar casi todo sugerido, subyacente, latente (librado a la imaginación —a la mirada imaginativa— del espectador).
 
Funciona para mí (¿por haber visto las pinturas originales de Thaulow —esas ventanas?, ¿por ser un observador involucrado?): puedo ver en esas líneas y manchas bidimensionales (trazadas en las dos dimensiones de la hoja de papel) crecer una tercera dimensión espacial, de profundidad.
 
Me gusta ese punto límite en el que conviven “lo representado” y “lo representante” (en el que uno puede “ver”, al mismo tiempo, unos árboles y unas líneas quebradas, unos rulos gruesos y un río escarchado, una mancha y una casa, la ausencia de una mancha y un tejado nevado).
 
La línea o la mancha (que representa un objeto —apenas sugerido), y la vibración de esa línea o esa mancha (en la que está presente la emoción del observador, del representador).
 
Me gusta pensar que, además de las dos dimensiones del dibujo en el papel, que sugieren una tercera dimensión de profundidad, se agrega, se suma, una cuarta dimensión (de emocionalidad, tal vez): la alegría de estar ahí, de transitar esos paisajes, de vivirlos, de vivenciarlos.
 
(Pero, claro, yo soy parte interesada, yo soy un observador involucrado.)
 
Termino esta nota con las palabras con las que pensaba comenzarla:
 
Querido Theo…
 
 
Douglas Wright










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