martes, 16 de julio de 2024

Todo, todo es mediodía

 
Todo, todo es mediodía 
 
Todo, todo es mediodía
este mediodía de sol;
no hay nada en el Universo
que no sea mediodía
—eso es lo que me parece,
eso es lo que creo yo.
 
(Yo sé que existe la noche
del otro lado del mundo
—y las nubes y las lluvias...
yo sé cómo es el asunto.)
 
Pero digo, aquí y ahora,
todo, todo es mediodía
—en este instante total,
este instante interminable
en que todo, todo es sol,
en que todo, todo brilla,
¡en que todo, todo es vida! 
 
El Jardinero Mágico



 
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Bonus 
 
Circulan distintas versiones con respecto al hecho de que "uno hace su realidad" (uno "construye" su realidad, plantean algunos —como si se tratara de algo mecánico).
 
Yo, que suelo transitar distintos estados de consciencia (habitar distintos estados de consciencia) pienso, a partir de mi propia experiencia, algo así como lo siguiente.
 
Cada estado de consciencia es una "realidad" (un mundo, un universo paralelo —o como cada uno, en su experiencia, quiera llamarlo).
 
Por ejemplo, si mi consciencia está en el estado de vigilia (la consciencia habitual), ese estado, el del mundo de vigilia, "es" mi realidad.
 
Cuando sueño (y yo sueño con frecuencia y registro mis sueños) ese mundo, el de los sueños, es mi realidad. (Una realidad distinta, diferente a la del mundo de vigilia.)
 
A veces estoy en otro estado (que no sé bien cómo denominar). 
Es una especie de ensueño, diría, una especie de "soñar despierto" (daydreaming, en inglés). En general, es ahí donde "aparecen" las poesías.
 
Y hay otros estados menos frecuentes, como sueños lúcidos, o estados en los que por un tiempo no hay nombres de lugares o de personas, aunque sí una sensación total de presencia y lucidez, o estados parecidos al déjà vu, o unos, justo al despertar, en los que se me aparecen cuestiones y asuntos con mucha claridad.
 
Es desde este punto de vista, supongo, que surgió esta poesía: "Todo, todo es mediodía".
 
La idea es que si mi consciencia está totalmente, plenamente en el mediodía (en este mediodía, aquí y ahora), entonces TODO ES MEDIODÍA.
 
¡El mediodía lo abarca todo!
 
¡El mediodía es MI REALIDAD!
 
Yo mismo (ser humano) soy MEDIODÍA DE SOL. 
 
Douglas Wright 
 

lunes, 15 de julio de 2024

Quiero andar un rato más



Quiero andar un rato más

 
Quiero andar un rato más 
 
Quiero andar un rato más
por estos días soleados
—caminando por las calles,
por las calles de mi barrio.
 
Quiero andar un tiempo más
por las veredas soleadas
—por mediodías radiantes,
por largas tardes doradas.
 
Quiero andar un rato más
jugando a que ando jugando
con mis papeles, mis lápices,
mi birome, marcadores,
con mi raqueta de tenis
y mi guitarra de andar
—de andar cantando canciones,
canciones de andar cantando.
 
Quiero andar un rato más,
quiero andar un tiempo más;
veremos qué dice el cielo
—digo, qué dice la vida—,
ya veré qué me dirá. 
 
El viejo Now



 
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Bonus 
 
Tengo 74 años.
 
Hace un mes "se fue" uno de los últimos amigos que me quedaban de toda la vida.
 
En este maravilloso mediodía de sol (mientras lavo los platos y preparo mi almuerzo), pienso...
 
“Quiero andar un rato más.”
 
“Quiero andar un tiempo más.” 
 
Douglas Wright
 

miércoles, 10 de julio de 2024

Veo una iglesia plateada

 
Veo una iglesia plateada
 
(Acerca de la iglesia que vi en un sueño)
 
Julio 2024 
 
Veo una iglesia plateada
de metal inoxidable,
es una iglesia simpática,
es una iglesia agradable.
 
Es la iglesia de van Gogh,
esa que pintó van Gogh,
es igual y diferente,
una iglesia que son dos.
 
Aquella metía miedo,
me daba un escalofrío,
con esta iglesia me alegro,
con esta iglesia me río.
 
Veo una iglesia brillante,
veo una iglesia plateada,
es una iglesia de acero,
una que no está oxidada.
 
¡Ah, si la viera van Gogh
a esta iglesia de metal
estaríamos los dos
charlando y tomando vino,
dele pintar y pintar! 
 
Douglas Wright
 
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Dibujo de mi iglesia 
 
¿Qué significa este dibujo?, no lo sé.
 
Solo sé que estuve ahí, que anduve por ahí, que a esta iglesia la vi.
 
Supongo que se parecía un poco a un tranvía (un tranvía plateado).
 
He visto unas casas rodantes antiguas que son un poco así (y también esos buses Greyhound de los EEUU).
 
En fin, más allá había unas manzanas de terreno despejado con pasto verde y unas lomas al fondo.
 
(Una especie de suburbio bucólico, tal vez.)
 
Y una sensación de paz, de serenidad, de alegría, diría. 
 
DW
 
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Dibujo de la iglesia de van Gogh 
 
¡Ah, esta iglesia ha estado conmigo desde mis 17 años, al menos!
 
Allá en lo de Alicia Kelsey, con aquellas pinacotecas maravillosas.
 
Creo que nunca la dibujé, nunca antes hice una versión de esta pintura, nunca jugué con ella. Nunca tuve motivo o necesidad, quizá.
 
Hasta ahora, relacionada con la iglesia plateada de mi sueño de anoche.
 
Es la misma iglesia que la iglesia plateada, insisto. Es su contracara, su contraparte, tal vez.
 
Una, un poco siniestra, tenebrosa (como aquella mansión junto a las vías, de Hopper, que sí he parodiado); la otra, agradable, alegre, amable... luminosa.
 
Cosas de soñador, cosas de dibujante...
 
¡Cosas de dibujante soñador! 
 
DW
 
 

martes, 9 de julio de 2024

El sueño de la iglesia de acero inoxidable

 
El sueño de la iglesia de acero inoxidable 
 
Viernes 5, julio 2024
 
 
Estoy con alguien relacionado con un segmento anterior del sueño (un "bloque" anterior, como los llamo yo).
 
Caminando rumbo a mi casa pasamos junto a una iglesia.
 
La reconozco como aquella que pintó van Gogh (toda distorsionada —maravillosamente distorsionada—, con un cielo azul profundo) y se lo digo, se lo comento a mi acompañante.
 
"Esta es la iglesia que pintó van Gogh."
 
Aunque ahora que la dibujo no se parece mucho (no se parece en nada, en realidad).
 
Pero yo "sé" que es aquella, que es la misma.
 
(Después, a solas —aún en el sueño—, pienso que no puede ser la misma ya que la de van Gogh está en Francia...)
 
((Pero así son las cosas en los sueños —en los míos, al menos—, las cosas son "y" no son; están acá "y" están allá, and so on.))
 
En fin, ésta, además, es de acero inoxidable, brillante, pulido ("blanco"), y tiene el frente curvo.
 
(Ahora que lo anoto me doy cuenta de que en las iglesias "clásicas" la parte curva está atrás.)
 
En fin, parece una iglesia "simpática" (not scary, como la de Vincent).
 
Y hay una casa, en la manzana de enfrente, casi pegada a ella.
 
Esta iglesia de metal no está en un terreno despejado sino que tiene a la casa de enfrente casi pegada a la entrada.
 
Estaría, originalmente, frente a unos terrenos sin edificar que luego se fueron loteando y edificando, pienso.
 
Pero, hacia el costado, hay unos terrenos "baldíos", unas cuadras sin edificar, y unos campitos con unas lomas al fondo. 
 
Douglas Wright


 
 
Reflexiones 
 
Sí, en los sueños (en los míos, al menos) una cosa puede ser "una cosa" y ser "otra cosa" a la vez, al mismo tiempo.
 
También puede estar en un determinado "tiempo", y haber estado "antes" y estar "después".
 
¡Cosas de los sueños!, digo.
 
Un modo de ver (y de pensar) "no dualista", como dicen algunos, en que no hay contradicción sino convivencia (simultaneidad) entre los términos.
 
La cosa no es "ser o no ser", como escribía Shakespeare, sino "ser y no ser", como indican ciertas sabidurías orientales.
 
Entonces: blanco y negro, largo y corto, día y noche, vida y muerte... 
 
DW



domingo, 16 de junio de 2024

Un toro negro, lustroso

 
Un toro negro, lustroso
 
(Acerca de un sueño de junio 2024) 
 
Un toro negro, lustroso,
luchando con la corriente,
un toro negro, valiente,
un toro enorme y hermoso.
 
Voy nadando junto a él,
ayudándolo a mi modo,
un toro negro en el lodo
como un enorme tonel.
 
Un toro negro, valiente,
como un barco a la deriva,
arriba, abajo y arriba,
luchando con la corriente. 
 
Douglas Wright
 
 

El sueño del toro en el río

 
El sueño del toro en el río
 
(Junio 2024) 
 
Un toro negro, enorme (un toro de raza) lucha contra la corriente de un río (en la corriente de un río).
 
Un río negro y enorme como el toro (mucho, mucho más aún).
 
Sube y baja entre las olas, en la noche tormentosa (en mi sueño tormentoso).
 
Yo trato de ayudarlo a llegar hasta la orilla, hasta una barranca (barrosa) por donde pueda subir.
 
Nado junto a él, medio colgado de él, intentando dirigirlo, guiarlo.
 
Es redondo y macizo, con el pelaje negro mojado y lustroso.
 
Hay algo de Labrador en él (y de lobo marino también).
 
Creo que al fin lo logramos (llegar hasta la orilla y subir por la barranca barrosa).
 
De todas maneras, creo que lo fuerte del sueño es la sensación del contacto cuerpo a cuerpo con ese animal (con ese gran bicho vivo) en esta situación extrema de camaradería (o en esta circunstancia de camaradería extrema). 
 
Douglas Wright



sábado, 8 de junio de 2024

Un montón de lomas verdes

 


Un montón de lomas verdes
 
(Acerca de un sueño de junio, 2024) 
 
Unas lomas verdes, frescas
—casi como de juguete—,
un montón de lomas verdes,
digo, una serie de lomas
que allá, en el fondo, se pierden.
 
A las lomas más cercanas
casi las puedo tocar
—son lomas de pasto fresco,
de un pasto nuevo, radiante,
dele brillar y brillar.
 
En una, un montón de nieve
—¿qué sé yo?, como un glaciar—,
se encuentra un grupo de chicos
escribiendo, dibujando,
dele jugar y jugar.
 
¡Lo mejor de todo —creo—
es que llego caminando!;
un montón de lomas verdes
al alcance de mi mente,
al alcance de mi alma,
al alcance de mi mano. 
 
Douglas Wright
 
 

El sueño de la serie de lomas verdes y el “glaciar”

 
El sueño de la serie de lomas verdes y el “glaciar”
 
(Junio 2024) 
 
Estoy frente a unos cerros verdes, frente a una serie de lomas de pasto verde (verde joven, verde fresco, verde lindo, verde alegre).

 
Las lomas están cerca, las veo cerca de mí (están, casi, "al alcance de la mano").
 
Es un "fenómeno" un poco extraño: son lomas "reales", lomas "de verdad", digamos, pero casi las puedo tocar (como si fueran de juguete).
 
Puedo ver la textura del pasto con mucha claridad, con mucha nitidez (su color, su brillo —brizna por brizna, casi).
 
Avanzo hasta una que está más adelante y desde ahí veo nieve.
 
Una, más adelante aún, está semicubierta de nieve ("como un glaciar", pienso).
Una de las laderas está cubierta de una nieve blanca, limpia, radiante.
 
Unos chicos juegan en la nieve (dibujan, escriben, tal vez).

 
Más y más lomas siguen hasta el fondo, hasta el horizonte.

 
Le comento a alguien que está conmigo que llegué hasta este lugar (hasta este "glaciar") caminando, a pie.
 
Me bajé en la última estación de tren y caminé. (Un poco como aquél Superman que llegaba caminando hasta el Polo —aún despojado de sus superpoderes—, se me dio por pensar.)
 
Un sueño "joyful", alegre, plácido, vital...
 
¡Qué lindo cuando estos sueños "aparecen"!
 
¡Qué lindo cuando "se me dan" sueños así!
 
¡Gracias!
 
 
Douglas Wright