domingo, 13 de junio de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
In-culto
Hombre sabio, el In-culto ve más allá de lo que su cultura
le permite ver (o de lo que su cultura no le permite ver).

Si el hombre culto ve todo teñido por el filtro
de condicionamiento que le ha impuesto su cultura,
el hombre In-culto ve más allá de ese filtro.
“Ve más allá de las palabras”, dirá alguno.
“Ve más allá de las ideas”, dirá otro.
“Ve lo que es”, dirá otro más.
“Algo así”, decimos nosotros.
(Mientras tanto, el In-culto calla...)
le permite ver (o de lo que su cultura no le permite ver).

Si el hombre culto ve todo teñido por el filtro
de condicionamiento que le ha impuesto su cultura,
el hombre In-culto ve más allá de ese filtro.
“Ve más allá de las palabras”, dirá alguno.
“Ve más allá de las ideas”, dirá otro.
“Ve lo que es”, dirá otro más.
“Algo así”, decimos nosotros.
(Mientras tanto, el In-culto calla...)
miércoles, 21 de abril de 2010
La luna es sólo una
----
La luna está en el cielo;
la luna está en el suelo.

El cielo, arriba, oscuro;
el suelo, abajo, duro.

La luna, arriba, brilla;
la luna, abajo, chilla.

Arriba, luna llena;
abajo, luna en pena.

Se juntan, luna y luna,
y forman sólo una.

----
La luna está en el cielo;
la luna está en el suelo.

El cielo, arriba, oscuro;
el suelo, abajo, duro.

La luna, arriba, brilla;
la luna, abajo, chilla.

Arriba, luna llena;
abajo, luna en pena.

Se juntan, luna y luna,
y forman sólo una.

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Etiquetas:
Poesías
jueves, 1 de abril de 2010
Como el Orto-grafía
Ortografía de las computadoras; más específicamente:
correcciones ortográficas de los programas
de las computadoras (el Word, por ejemplo).

Si en la ficción de Terminator las computadoras
tomaban el control de todo, en la realidad
ya han tomado el control de las palabras.
correcciones ortográficas de los programas
de las computadoras (el Word, por ejemplo).

Si en la ficción de Terminator las computadoras
tomaban el control de todo, en la realidad
ya han tomado el control de las palabras.
viernes, 19 de marzo de 2010
D-espacio
Espacio que surge cuando no hay apuro (o mejor dicho,
cuando hay no-apuro), el D-espacio surge de la tranquilidad,
del hacer las cosas (y las no-cosas) en el tiempo justo,
en el tiempo que les corresponde (fuera del tiempo, diría alguno
-sin el apremio del tiempo, diría otro).
(¿El D-espacio es un espacio que proviene del tiempo, entonces?)
En el D-espacio, sin que uno se dé cuenta, las cosas
(y las no-cosas) se hacen por sí mismas.
Los dos pasos de la ilustración muestran la creación del mundo
(del jardín, al menos) según el Jardinero Mágico...

...Que parece ir cantando “La Canción del Jardinero Mágico”,
esa que dice:
“El Jardinero camina
para arriba y para abajo;
caminar por el jardín
parece ser su trabajo...”
cuando hay no-apuro), el D-espacio surge de la tranquilidad,
del hacer las cosas (y las no-cosas) en el tiempo justo,
en el tiempo que les corresponde (fuera del tiempo, diría alguno
-sin el apremio del tiempo, diría otro).
(¿El D-espacio es un espacio que proviene del tiempo, entonces?)
En el D-espacio, sin que uno se dé cuenta, las cosas
(y las no-cosas) se hacen por sí mismas.
Los dos pasos de la ilustración muestran la creación del mundo
(del jardín, al menos) según el Jardinero Mágico...

...Que parece ir cantando “La Canción del Jardinero Mágico”,
esa que dice:
“El Jardinero camina
para arriba y para abajo;
caminar por el jardín
parece ser su trabajo...”
Resol-Ver
Acción o acto de resolver una cuestión o un problema
-un reto, un desafío- con sólo mirarlo, con sólo observarlo,
con sólo verlo.
¡Uf!... Vamos de nuevo...
Acción de resolver un problema con sólo verlo.
En el Resol-Ver, ver ya es resolver.
(¿Pueden verlo?)

En el Resol-Ver, la acción se produce espontáneamente,
sin elección (la acción se hace en uno, podría decir alguno;
la acción es uno, podría decir otro -o el mismo).
Al parecer, la cosa no es “ver para creer”
sino: “ver para hacer”.
(No sé si pueden verlo...)
-un reto, un desafío- con sólo mirarlo, con sólo observarlo,
con sólo verlo.
¡Uf!... Vamos de nuevo...
Acción de resolver un problema con sólo verlo.
En el Resol-Ver, ver ya es resolver.
(¿Pueden verlo?)

En el Resol-Ver, la acción se produce espontáneamente,
sin elección (la acción se hace en uno, podría decir alguno;
la acción es uno, podría decir otro -o el mismo).
Al parecer, la cosa no es “ver para creer”
sino: “ver para hacer”.
(No sé si pueden verlo...)
martes, 9 de marzo de 2010
Sujetivismo
Creencia generalizada de que el sujeto es algo separado de la acción que ejerce sobre un objeto.
Sujetar
Acción de separar mediante el lenguaje (en sujeto, verbo y objeto) al sujeto de la acción con la que forma, pensamos, un todo inseparable.
(Para los de la Ciclopedia, esto es algo totalmente objetable.)
Es como si en “yo amo a María”, por ejemplo, “yo” no fuese lo mismo que “el amor que siento por María” (como si “yo” y “el amor que siento por María” fuesen cosas separadas, diferentes)...

Qué lenguaje loco éste que nos separa de la acción y genera, de algún modo, la ilusión de que el sujeto es dueño de la acción que ejerce, y algo separado de ella.
En un ataque de bronca o de celos, por ejemplo (como en el de “yo odio a Pedro” -entre otras cosas porque él también ama a María, suponemos), ¿no es el sujeto objeto de la acción del verbo, en todo caso?

Si esto del Sujetivismo es tan subjetivo -pensará alguno-, ¿qué objeto tiene predicarlo?
Y ahora, a modo de demostración final, nosotros y la acción de irnos somos la misma cosa.
Sujetar
Acción de separar mediante el lenguaje (en sujeto, verbo y objeto) al sujeto de la acción con la que forma, pensamos, un todo inseparable.
(Para los de la Ciclopedia, esto es algo totalmente objetable.)
Es como si en “yo amo a María”, por ejemplo, “yo” no fuese lo mismo que “el amor que siento por María” (como si “yo” y “el amor que siento por María” fuesen cosas separadas, diferentes)...

Qué lenguaje loco éste que nos separa de la acción y genera, de algún modo, la ilusión de que el sujeto es dueño de la acción que ejerce, y algo separado de ella.
En un ataque de bronca o de celos, por ejemplo (como en el de “yo odio a Pedro” -entre otras cosas porque él también ama a María, suponemos), ¿no es el sujeto objeto de la acción del verbo, en todo caso?

Si esto del Sujetivismo es tan subjetivo -pensará alguno-, ¿qué objeto tiene predicarlo?
Y ahora, a modo de demostración final, nosotros y la acción de irnos somos la misma cosa.
lunes, 22 de febrero de 2010
In-pensable
Aquello que el pensamiento no puede pensar.
(Aquello en lo que el pensamiento no puede penetrar. Aquello en lo que el pensamiento no tiene cabida.)
¿Y qué es eso?
¿Y cómo hacer para percibirlo, para verlo?
La cosa es simple (aunque no fácil para los que fuimos educados en el mundo de los pensamientos, de las palabras, de las ideas...); la cosa es simple, decíamos: dejar de pensar.


¿Y se puede hacer algo así?
Pensamos que sí...
(¡Ups!)
(Aquello en lo que el pensamiento no puede penetrar. Aquello en lo que el pensamiento no tiene cabida.)
¿Y qué es eso?
¿Y cómo hacer para percibirlo, para verlo?
La cosa es simple (aunque no fácil para los que fuimos educados en el mundo de los pensamientos, de las palabras, de las ideas...); la cosa es simple, decíamos: dejar de pensar.


¿Y se puede hacer algo así?
Pensamos que sí...
(¡Ups!)
Desdichos
Los Desdichos son versiones desafortunadas de dichos populares. Dicho de otro modo: dichos desdichados.
Aunque, también -y cada vez con más frecuencia-, los Desdichos son dichos que desdicen a los dichos tradicionales, a los que cada vez damos menos por sentado.
"A las palabras no se las lleva el viento."
Ojalá se las llevara el viento (a algunas palabras, al menos -ésas que nos lastiman, ésas que nos causan dolor...); pero no, se quedan ahí para siempre (o casi), y andan siempre (o casi) dando vueltas en nuestra cabeza.

Dicen por ahí que “el olvido es tan importante como el recuerdo”; entonces proponemos un ejercicio: generar un viento interior que se lleve a esas palabras para siempre...
(Nótese que, como una reafirmación de este Desdicho, la firma del ilustrador: voló.)
Aunque, también -y cada vez con más frecuencia-, los Desdichos son dichos que desdicen a los dichos tradicionales, a los que cada vez damos menos por sentado.
"A las palabras no se las lleva el viento."
Ojalá se las llevara el viento (a algunas palabras, al menos -ésas que nos lastiman, ésas que nos causan dolor...); pero no, se quedan ahí para siempre (o casi), y andan siempre (o casi) dando vueltas en nuestra cabeza.

Dicen por ahí que “el olvido es tan importante como el recuerdo”; entonces proponemos un ejercicio: generar un viento interior que se lleve a esas palabras para siempre...
(Nótese que, como una reafirmación de este Desdicho, la firma del ilustrador: voló.)
sábado, 20 de febrero de 2010
Descompuestas
Palabras que no funcionan.
¿Cuales?
Todas (es decir: ninguna -y ya empezamos, parece).
La cosa es simple:
las Descompuestas
se dicen de un modo
y se escuchan de otro.

En supersíntesis: “el teléfono descompuesto” lo está siempre, porque lo que está descompuesto no es el teléfono en sí sino las palabras que se usan para hablar por él, ¿no?: esas queridas, preciadas y tan valoradas Descompuestas.
¿Está claro?
Esperamos que no, si no todo el sentido de esta palabra se habrá perdido -y serán las Descompuestas las que se habrán Descompuesto... (¡Uf!)
¿Cuales?
Todas (es decir: ninguna -y ya empezamos, parece).
La cosa es simple:
las Descompuestas
se dicen de un modo
y se escuchan de otro.

En supersíntesis: “el teléfono descompuesto” lo está siempre, porque lo que está descompuesto no es el teléfono en sí sino las palabras que se usan para hablar por él, ¿no?: esas queridas, preciadas y tan valoradas Descompuestas.
¿Está claro?
Esperamos que no, si no todo el sentido de esta palabra se habrá perdido -y serán las Descompuestas las que se habrán Descompuesto... (¡Uf!)
Palabra sería
Palabra que no se toma a sí misma en serio, la Palabra sería se burla de sí misma, en serio.

“El único modo en que podemos tomarnos en serio a las palabras es cuando no las tomamos en serio”, dicen los redactores de la Ciclopedia.
“Éstas son mis convicciones. Si no le gustan, tengo otras”, decía Groucho Marx.
Y, también: “Jamás sería socio de un club que me aceptara a mí como socio”...
Ahh... ¿Qué sería de la vida sin la Palabra sería?

“El único modo en que podemos tomarnos en serio a las palabras es cuando no las tomamos en serio”, dicen los redactores de la Ciclopedia.
“Éstas son mis convicciones. Si no le gustan, tengo otras”, decía Groucho Marx.
Y, también: “Jamás sería socio de un club que me aceptara a mí como socio”...
Ahh... ¿Qué sería de la vida sin la Palabra sería?
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