Mostrando entradas con la etiqueta Mir y yo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mir y yo. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de agosto de 2016

Mir y yo – (cuando Mir y yo charlamos)




Mir y yo – (cuando Mir y yo charlamos) 


Cuando Mir y yo charlamos,
no existe Mir por un lado
y por otro lado yo;
cuando Mir y yo charlamos,
Mir y yo somos la charla,
somos la conversación.

Cuando Mir y yo charlamos,
no existo yo por un lado
y por otro lado Mir;
cuando Mir y yo charlamos,
nos fundimos en la charla
dele fluir y fluir.

Cuando Mir y yo charlamos,
no existe Mir por un lado
y por otro lado yo;
cuando Mir y yo charlamos,
todo es hablar, todo es charla,
todo es conversación. 


Douglas Wright



lunes, 16 de noviembre de 2015

Mir y yo - (una notita de amor)


Mir y yo - (una notita de amor) 

Una notita de amor
justo abajo de mi almohada;
una última caricia
antes de irme a dormir
en esta noche estrellada.

Una notita de amor
es la que me dejó Mir;
un mensajito de amor,
una última caricia
antes de irme a dormir. 

Douglas Wright



lunes, 10 de noviembre de 2014

Mir y yo - (mañana por la mañana)




Mir y yo - (mañana por la mañana)


Un perfume de jazmines,
mañana por la mañana,
señal de que hoy está Mir
conmigo, aquí en mi casa.


Douglas Wright


sábado, 19 de octubre de 2013

Mir y yo - (nada de eso)



Mir y yo - (nada de eso)


No, no es como si me reencontrara con una parte de mí cada vez que me encuentro con Mir (una parte de mí casi olvidada —que andaba en otro planeta y viene a reencontrarme).

No, no es como si la piel de Mir se quedara en mi piel cada vez que Mir se vuelve a su planeta (y mi piel se quedara en la suya, también).

No, no es como si una energía viniese de Mir hacia mí —y fuese de mí hacia Mir— a gran velocidad (a la velocidad de la luz, tal vez —o a esa velocidad instantánea que tiene la vida).

¡No, no, no!, no es como si Mir y yo fuésemos una especie de “Mir-y-yo” más diverso y múltiple que “Mir” y “yo” por separado.

Y no, no es como si Mir y yo fuésemos todas las miradas cuando nos miramos, todas las caricias cuando nos tocamos, y todo el amor (ése que no es ni mucho ni poco, sino sólo amor) cuando nos queremos, cuando nos amamos.

No, nada de eso, aunque sí: muy, muy parecido.


Douglas Wright

lunes, 23 de septiembre de 2013

Mir y yo - (una cosa)



Mir y yo - (una cosa)


Hay una cosa que Mir y yo no hicimos: esa cosa fue casarnos.

Dicho de otro modo, hay una cosa que Mir y yo sí hicimos: esa cosa fue no-casarnos.

Como están no-casados el cielo y el sol.

Como están no-casados la luna y las estrellas.

Como están no-casados los árboles y los pájaros, la tierra y la lluvia, la playa y el mar.

Igual.

Hay una cosa que Mir y yo no hicimos: a las demás, las estamos haciendo.


Douglas Wright




miércoles, 14 de agosto de 2013

Mir y yo - (un nido)



Mir y yo - (un nido)


Nido de almohadones.

Nido de colchón.

Nido de manta de plumas
(nido de plumas sin manta),
nido de sábanas revueltas,
nido de ropa tirada.

Nido de café con leche
(con o sin “Leche Nido”),
nido de galletitas con mermelada.

Nido de cielo, nido de sol,
nído de día nublado,
nido de noche estrellada,
nido de lluvia y tormenta
(de “afuera está feo y adentro
está lindo, en el nido”).

Nido de miradas,
de besos, de caricias.

Nido de risas
(y risas y risas).

Nido de todo.

Nido de nada.

Un nido que son muchos.

Un nido que es siempre uno.

Mir y yo unidos.

Mir y yo: un nido.



Douglas Wright


  

martes, 4 de junio de 2013

Mir y yo - (noche de lunas)



Mir y yo - (noche de lunas)


En mi planeta es otoño, como casi siempre. En mi planeta es de noche, como cada noche. En el balcón de mi casa, todo es cielo.

Abajo, al frente, los árboles de otoño, amarillos, marrones y rojos. Atrás, las montañas gigantes. Hacia un lado, el mar interminable. Hacia el otro, el valle verde y el pueblito blanco. Y, detrás de los árboles de otoño, la selva misteriosa (más misteriosa por “selva” que por “misteriosa”).

Mir y yo, tapados con unas mantas viejas, parecemos dos linyeras (dos linyeras contentos, dos linyeras despreocupados).

“Los Linyeras de la Galaxia”, pienso yo. “Los linyeras Cósmicos”, piensa Mir. “Los Linyeras de la Noche de los Tiempos”, pensamos juntos.

En el fresco de la noche de este otoño eterno, reímos en silencio, y brindamos por las cuatro lunas que, desde arriba, nos miran curiosas.


Douglas Wright